jueves, 7 de febrero de 2008

El Laberinto del Fauno

Esto lo escribí hace unos meses atrás, luego de apretar ''stop'' en el reporductor de DVD.





Cuando puse PLAY a esta película que me habían recomendado hacía mucho y llegó a mis manos como arte de magia en un momento en el que ningun tipo de emoción pasaba por mi cabeza, no esperaba encontrarme con algo que pudiera modificar una vez más mi manera de ver la vida.


Lloré, lloré al ver como en imágenes de ficción podían representar tan bien la matanza de algo tan lindo llamado inocencia. Cuando somos niños la tenemos y de a poco la vamos perdiendo. Ya sea por las pruebas que nos depara el destino o por culpa de terceros que nos hacen abandonar todo tipo de asombro.


Por mi cabeza pasaban lágrimas de momentos en los que yo misma me enfrenté el creer en hadas, magia y juegos que solo yo y nadie más que yo podía comprender. Me emocioné al ver que aún creo en esa magia, pero se que está escondida y que renace cuando algo me hace ver la vida con más colores.


Me encuentro viajando por mi propio cuento de hadas y me encanta. Me gusta cada cosa que veo y he recuperado la capacidad de asombro en cada minuto de este viaje.

No podía ser mejor el momento en que esta película pasó por mis ojos, me hizo llorar, reír y comprender que si pierdo la inocencia que todos tenemos dentro me sentiré más sola donde no debo sentirme.
(algun momento del 2007)

Carnaval, Köln - Alemania, Febrero 2008

Tuve que hacer mi primer análisis metodológico a fondo durante mi tiempo en la carrera de teatro. Trataba sobre lo que era el carnaval según el ensayo escrito por Mijail Bajtin con respecto al contexto de Francois Rabelais. Teníamos que hacer la comparación con la realidad y una apreciación personal con respecto al tema.



En esa época, sin saber por qué, me sentía en una etapa de inocencia perdida y sin capacidad de apreciar la realidad. Quizá por todo lo que estaba viviendo en torno al teatro... no sé. Por lo que no supe valorar tal experiencia del significado del carnaval.


De chica lo había vivido, pero nunca más. Lo consideraba como el significado de asombro, el hecho de ser parte directa de la infancia. Pero al llegar al último día de la celebración del Carnaval de Colonia, en Alemania, lo pude volver a sentir.

''Caramelos'', era la palabra que se gritaba al aire en ese idioma que tanto me había costado digerir. Pero el hecho de que me sintiera tan bien bajo la lluvia, me hacia sentir la verdad de lo que es el carnaval por primera vez. Eso, que tantas veces me había cuestionado.




La lluvia tenía la peluca fucsia que llevaba puesta completamente mojada. Y las pestañas doradas y largas ahora estaban agachadas como camellos. Y yo solo podía hacer una cosa. Gritar ''Kamelle'' (caramelo, dulce, golosina). Ya que, centenares de carros alegóricos y personas disfrazadas caminando al compás de diferentes músicas pasaban y arrojaban interminables lluvias de dulces que se mezclaban con las gotas del cielo.

Mi asombro era monumental y había logrado volver a sentir lo que era inocencia que creía tan perdida.

Feliz Cumpleaños: Agustin!



HOY ES EL CUMPLEAÑOS Nº5 DE MI ADORADO SOBRINO AGUSTIN. HOY COMIENZA A VIVIR SU SEXTO AÑO DE VIDA Y VA TODO VIENTO EN POPA. ES CHISTOSO, ADORABLE Y POR SOBRE TODO SE PORTA MAL COMO TODO NIÑO JAJAJA.



FELIZ CUMPLEAÑOS MI CACHORRITO!!!
Y el año comenzó así.

¿Con calor como debe ser, ya que, soy ciudadana sudamericana?... mmm no lo creo.





A las 12 de la noche del 31 de diciembre (año nuevo) me encontraba sentada en un avión. Sola, pensando en todo lo que había vivido el año anterior…pasando sobre las cabezas de millones de personas que en ese momento celebraban la llegada del nuevo año. Yo, sentada junto a uno de los capitanes que tenía su turno de descanso, no tenía a quien abrazar, a quien desearle un feliz año nuevo. Asi que por primera vez me lo desee a mi misma. Me dije ‘’Macarena, feliz año… sigue cumpliendo tus deseos y logrando tus metas’’.

Una vez más me dirigía a un destino conocido, Montreal (Canadá) a ver a mi familia. Específicamente a una persona muy especial. Mi prima, Natalie. Ella es un pilar muy importante en mi vida, y desde que dejó Chile para ir a vivir con su familia en Canadá una parte de mi partió con ella. Disfruté de los mismos episodios antes vistos un sinfín de veces en una de mis ciudades favoritas.

Me recibió una de las tormentas más grandes que me había tocado vivir. Nieve por todo el lugar y un frío que no reconfortaba a nadie. Fueron días de mucha nieve y risa. Hasta una resbalada para bautizar Montreal en el hielo tuve. Todo esto, 29 grados bajo 0. Que increible verano!

Luego de Montreal volví a Chile. No por mucho.. hasta que decidí volver a partir.

Una vez más, sentada junto al capitán, pero esta vez mi felicidad era gigantesca. Llegué a Miami… ¿invierno? . La misma temperatura que en Chile en verano me hizo dar cuenta que solo es la humedad que desaparece en días de invierno en esta ciudad tropical.

Desde el aeropuerto tomé diferentes buses de transferencia hasta la casa de un amigo. El estilo 50’s de Miami me fascina. El centro de la ciudad es igual a la mayoría de los centros de las grandes ciudades de Estados Unidos, pero como la ciudad es tan grande, los barrios que no están plagados de edificios son muchos. Pequeños edificios de 2 pisos, casas al más puro estilo cubano, colores pasteles y mucha variedad de personas.

Por fin me encontré con mi amigo, quien me había dicho ‘’espérame en ‘’La Carreta’’ restaurant’’. Y así fue como lo hice. Mientras lo esperaba en un kiosco típico cubano, donde vendían dulces y café con leche conversé con un par de gringos ‘’acubanados’’ quienes al saber que era Chilena me saludaron muy cálidamente. Ver películas y comer fueron nuestras mayores actividades. Y por primera vez comí en un restaurant cubano. ‘’La Carreta’’. Que comida más rica!.






Desde Miami a Atlanta y desde Atlanta a Dusseldorf fue el siguiente paso.

Y aquí estoy, tomándome un café (mi adorado Latte Machiato) en ‘’La Gondola’’. Una cafetería que hay en el aeropuerto de Dusseldorf. Espero a un amigo, Fabian (mi pololo del año pasado en mi viaje por Europa). Aquí es donde siempre nos juntamos cuando yo llego.

Y estoy feliz, por que en este país me aman.

Empezamos una nueva aventura.