jueves, 7 de febrero de 2008

Y el año comenzó así.

¿Con calor como debe ser, ya que, soy ciudadana sudamericana?... mmm no lo creo.





A las 12 de la noche del 31 de diciembre (año nuevo) me encontraba sentada en un avión. Sola, pensando en todo lo que había vivido el año anterior…pasando sobre las cabezas de millones de personas que en ese momento celebraban la llegada del nuevo año. Yo, sentada junto a uno de los capitanes que tenía su turno de descanso, no tenía a quien abrazar, a quien desearle un feliz año nuevo. Asi que por primera vez me lo desee a mi misma. Me dije ‘’Macarena, feliz año… sigue cumpliendo tus deseos y logrando tus metas’’.

Una vez más me dirigía a un destino conocido, Montreal (Canadá) a ver a mi familia. Específicamente a una persona muy especial. Mi prima, Natalie. Ella es un pilar muy importante en mi vida, y desde que dejó Chile para ir a vivir con su familia en Canadá una parte de mi partió con ella. Disfruté de los mismos episodios antes vistos un sinfín de veces en una de mis ciudades favoritas.

Me recibió una de las tormentas más grandes que me había tocado vivir. Nieve por todo el lugar y un frío que no reconfortaba a nadie. Fueron días de mucha nieve y risa. Hasta una resbalada para bautizar Montreal en el hielo tuve. Todo esto, 29 grados bajo 0. Que increible verano!

Luego de Montreal volví a Chile. No por mucho.. hasta que decidí volver a partir.

Una vez más, sentada junto al capitán, pero esta vez mi felicidad era gigantesca. Llegué a Miami… ¿invierno? . La misma temperatura que en Chile en verano me hizo dar cuenta que solo es la humedad que desaparece en días de invierno en esta ciudad tropical.

Desde el aeropuerto tomé diferentes buses de transferencia hasta la casa de un amigo. El estilo 50’s de Miami me fascina. El centro de la ciudad es igual a la mayoría de los centros de las grandes ciudades de Estados Unidos, pero como la ciudad es tan grande, los barrios que no están plagados de edificios son muchos. Pequeños edificios de 2 pisos, casas al más puro estilo cubano, colores pasteles y mucha variedad de personas.

Por fin me encontré con mi amigo, quien me había dicho ‘’espérame en ‘’La Carreta’’ restaurant’’. Y así fue como lo hice. Mientras lo esperaba en un kiosco típico cubano, donde vendían dulces y café con leche conversé con un par de gringos ‘’acubanados’’ quienes al saber que era Chilena me saludaron muy cálidamente. Ver películas y comer fueron nuestras mayores actividades. Y por primera vez comí en un restaurant cubano. ‘’La Carreta’’. Que comida más rica!.






Desde Miami a Atlanta y desde Atlanta a Dusseldorf fue el siguiente paso.

Y aquí estoy, tomándome un café (mi adorado Latte Machiato) en ‘’La Gondola’’. Una cafetería que hay en el aeropuerto de Dusseldorf. Espero a un amigo, Fabian (mi pololo del año pasado en mi viaje por Europa). Aquí es donde siempre nos juntamos cuando yo llego.

Y estoy feliz, por que en este país me aman.

Empezamos una nueva aventura.

1 comentario:

Jean-Sébastien dijo...

Always on time!!!
I know where you are !!
JonPayne